Hauster
AtrásUbicado sobre la Avenida San Juan en el barrio de Constitución, Hauster se presenta como un proveedor especializado en soluciones modernas para pisos y revestimientos. A diferencia de las madereras tradicionales, su catálogo se enfoca principalmente en productos de última generación como pisos vinílicos, pisos flotantes laminados y waterproof, porcelanatos, y revestimientos de pared en PVC, consolidándose como una opción para quienes buscan renovar espacios con materiales duraderos y de bajo mantenimiento. Sin embargo, la experiencia de los clientes revela una marcada dualidad en su servicio: una fase de venta y asesoramiento muy elogiada que contrasta fuertemente con un servicio postventa e instalación que acumula serias críticas.
La Fortaleza de Hauster: El Asesoramiento y la Venta Inicial
El punto más destacado de Hauster, según múltiples testimonios, es la calidad de su atención en el showroom. Los potenciales clientes que se acercan en busca de orientación encuentran un equipo de ventas, con asesores como Matías, que demuestran un profundo conocimiento del producto y una notable paciencia. El asesoramiento se centra en comprender las necesidades específicas del proyecto, ya sea la remodelación de una habitación infantil o una reforma integral, ofreciendo un abanico de posibilidades sin ejercer presión para cerrar la venta. Esta aproximación consultiva permite a los compradores tomar decisiones informadas, un factor muy valorado en un mercado con tantas variantes técnicas.
La empresa ofrece una amplia gama de productos que imitan acabados naturales como la madera, pero con las ventajas de los materiales compuestos. Su oferta incluye pisos vinílicos SPC (Stone Plastic Composite), conocidos por su rigidez y alta resistencia al agua y al tránsito, pisos flotantes waterproof, y una variedad de decks de WPC (Wood Plastic Composite) para exteriores. Además, proveen servicios complementarios que, en teoría, simplifican el proceso para el cliente, como el acopio de material sin cargo por 60 días y visitas a obra para mediciones en CABA y GBA. Esta primera impresión de profesionalismo y enfoque en el cliente es, sin duda, su principal carta de presentación y la razón por la que muchos deciden contratarlos.
El Talón de Aquiles: La Ejecución y el Servicio Postventa
Lamentablemente, la excelencia demostrada en la fase comercial parece desvanecerse una vez que se concreta la compra, especialmente cuando se contrata el servicio de instalación. Las críticas negativas son recurrentes y apuntan a problemas significativos en la ejecución y el soporte posterior.
Problemas Críticos en la Instalación
Varios clientes han reportado experiencias muy negativas con los equipos de colocación. Un caso detalla cómo un trabajo proyectado para dos días se extendió a cuatro, causando graves inconvenientes. El instalador asignado mostró falta de profesionalismo, dañó paredes recién pintadas, insistió en la compra de materiales innecesarios y demostró un desconocimiento técnico alarmante al intentar colocar los zócalos al revés. Aunque la empresa envió un segundo equipo para corregir los errores, el acabado final no fue el esperado, y a los pocos meses las uniones del piso comenzaron a deteriorarse. Este tipo de fallos, como la mala preparación de la superficie o la incorrecta instalación de las juntas, son críticos, ya que comprometen directamente la durabilidad y la estética de la inversión realizada.
Otro testimonio es aún más grave, describiendo la contratación para un revestimiento de cielorraso que no solo quedó incompleto durante un tiempo prolongado, sino que, debido a una instalación deficiente, terminó por desprenderse y caer a los pocos meses. Estas situaciones reflejan una desconexión entre la promesa de un servicio integral y la realidad de la mano de obra, que en ocasiones parece no estar a la altura de la calidad de los productos que venden.
Una Política Postventa Inflexible y Deficiente
El otro gran foco de descontento es el servicio de atención al cliente una vez efectuada la venta. Una experiencia particularmente ilustrativa fue la de una clienta que compró 50 metros cuadrados de piso vinílico y descubrió, al momento de la instalación, que parte del material estaba roto de fábrica. La respuesta de Hauster fue negarse a realizar el cambio, argumentando que el reclamo no se hizo dentro de las 48 horas posteriores a la entrega. Esta política resulta poco práctica para grandes volúmenes de material, que lógicamente no se desembalan hasta que el instalador comienza el trabajo. La falta de flexibilidad y la decisión de responsabilizar al cliente por un defecto de origen sin haber comunicado claramente esta estricta condición de antemano, denota un servicio postventa que no protege al consumidor.
Análisis y Recomendaciones para Futuros Clientes
Hauster se encuentra en una encrucijada. Por un lado, ofrece un catálogo de productos modernos y atractivos, con un equipo de ventas que brinda una experiencia de compra inicial excelente. Para un cliente que solo busca comprar tablas de madera sintética o listones de vinilo y tiene su propio instalador de confianza, la experiencia podría ser positiva. Sin embargo, es fundamental seguir una recomendación clave: revisar exhaustivamente todo el material al momento de la entrega, abriendo cada caja para verificar la integridad del producto, a pesar de lo tedioso que pueda ser.
Por otro lado, para quienes consideran contratar el paquete completo de producto más instalación, el riesgo es considerablemente mayor. Las reseñas negativas no son aisladas y describen un patrón de problemas en la ejecución y un abandono del cliente una vez que surge un inconveniente. La promesa de "un solo proveedor que se encarga de todo" se convierte en una fuente de frustración cuando la calidad de la instalación de pisos es deficiente y la empresa no responde adecuadamente.
antes de decidirse por Hauster, los potenciales clientes deben sopesar cuidadosamente qué servicio necesitan. Si es solo la provisión de materiales, la variedad y el asesoramiento inicial son puntos a favor, siempre con la precaución de una inspección inmediata. Si se planea delegarles la instalación, es imperativo solicitar referencias concretas, exigir un contrato detallado con plazos claros y penalizaciones por demora, y quizás, reconsiderar si no es más seguro buscar un instalador externo con credenciales verificables para manejar materiales que, aunque de calidad, dependen enteramente de una correcta colocación para ofrecer el rendimiento esperado.